06/18/2013

El agua y Chapala

El agua para el lago de Chapala, no es diferente que para el resto del mundo. Sin este líquido, es imposible generar vida y de ésta, depende la supervivencia de la zona.

A lo largo de la historia, ha habido disertaciones sobre: ¿qué pasaría si Chapala se secara? y aún cuando las conclusiones pueden ser lógicas para cualquier ser humano, incluso para un niño pequeño, nos encontramos con gobernantes que han tratado de hacerlo.


El agua tiene diferentes significados, de acuerdo a las diferentes religiones, pero en todos ellos la coincidencia es asombrosamente similar, de tal manera que se puede describir como: vida, pureza, objeto sacro, ó salud, por mencionar sólo algunos. Y el cuerpo de un ser humano puede contener hasta casi un 80% de ésta.


Para los extranjeros que vienen del norte del continente, llegar a Ajijic, y descubrir el intenso sol que nos baña la mayoría del tiempo, es fascinante. Ellos son capaces de admirar y disfrutar en un grado sumo los tonos dorados y cobrizos que emanan de la tierra seca, y que dominan por meses. Y es entendible que esto suceda. De donde ellos vienen el exceso de agua, y los matices verdes surgen a la llegada de la primavera. La nieve cuando se derrite trae todavía más agua. En Ajijic, no hay frío, y la sensación de poca agua, genera otra de calor. Así para ellos la ribera de Chapala, es el paraíso que pocos de sus compatriotas puedan imaginar.


Para nuestra desgracia, y a pesar de la escasez de agua que hay en nuestro país, es difícil que los habitantes puedan apreciar su valor real. Es decir, falta cultura.


Parecería que el destino de Chapala, está trazado para su desaparición, pero contrario a esto y cuando menos se espera, llega la fuerza de la naturaleza y se contrapone a nuestros intereses. Así pasó en el 2004, al tener un brinco de más de tres metros, para continuar con esa tendencia hasta el 2008. El total sumado era de 5.65 metros de altura ganados.


De ahí el retroceso ha sido la constante para perder hasta el 13 de junio del 2013 una altura total de tres metros con 64 centímetros. Lo que vuelve a poner a Chapala en una situación crítica.


Aparentemente la conciencia sobre el tema se ha modificado y a todos los niveles se puede percibir algo de preocupación. Por ejemplo la cancelación del segundo acueducto para Guadalajara, ó la postura de CONAGUA al mencionar de qué racionará el vital líquido según sea el temporal. También la Comisión se ha pronunciado en el sentido de que no dejarán que el nivel sea menor a los dos mil millones de metros cúbicos, es decir una cota aproximada del 92.18. Si lo ponemos de otra forma el nivel de protección sería cuando el lago llegue a bajar del nivel actual en unos noventa centímetros. Esta salvaguarda no suena muy esperanzadora pero al menos es una promesa.


Con esto y el inicio de las lluvias sólo nos queda elevar nuestras plegarias para el temporal sea vasto.